Vuelta a la rutina

Vuelta a la rutina

Aunque el año empieza el 1 de Enero, la vuelta de las “vacaciones” es como un comienzo de ciclo.

El 1 de Septiembre, para muchas personas, comienzan de nuevo las clases lectivas, el trabajo, los cursos… obviamente, a día de hoy, hay personas que se cogen las vacaciones en este mes, lo sabemos, pero vamos a centrarnos en este concepto de “Inicio de ciclo” independientemente de nuestra fecha exacta de retorno.

La idea es volver relajados y sin estrés, organizar nuestra “Rutina” de forma que podamos VIVIR, que al fin y al cabo es lo importante, y no ver este retorno con desasosiego o pena.

El concepto Inicio de Ciclo

Como su nombre indica, la vuelta, es como un inicio. Y los inicios siempre nos dan la oportunidad de mejorar, cambiar o innovar en aquellos aspectos de nuestra vida que son importantes.

Es un buen momento, pues, para organizarnos y plantearnos un orden o equilibrio y que, esta vuelta, no suponga caos o estrés.

Organizarnos horarios y tareas de manera que podamos cuadrar los quehaceres diarios (trabajo, estudios, casa…) con los personales (hobbies, familia, dedicación personal…)

Poder dedicar tiempo a los asuntos personales, a disfrutar de nuestro tiempo y vivir, aumenta nuestra felicidad y, es más, hasta nuestra productividad en nuestros quehaceres.

Organización

La organización de nuestro tiempo es importante. Si somos personas ocupadas o con escaso tiempo libre, es importante organizar los huecos para no someternos a estrés o tener que posponer cosas que nos harían sentir bien (hago hincapié en la necesidad de sentirnos bien y ser felices).

Es útil usar algún método para crear dicha organización (seamos sinceros, más vale lápiz corto que memoria larga). Ya sea la clásica agenda en papel, un calendario con huecos para escribir o los métodos tecnológicos (aprovechando que de normal llevamos el móvil o estamos conectados a un PC) como los e-calendar o las diversas APP’s que tenemos a nuestra disposición.

Lo ideal es empezar planificando los “eventos” de carácter obligatorio (como las horas laborales o lectivas), tareas de la casa, hijos, mascotas o compras y, partiendo de ahí, visualizar los huecos libres y destinarlos a disfrute familiar, personal, etc… 

Ojo, se trata de buscar huecos, si, pero siendo conscientes de que no siempre da tiempo a todo. Por ello no debemos de crearnos un estrés innecesario.

Es más, hay que tener en cuenta que también hay que dedicar tiempo a cuerpo y mente. Aprovechando esa planificación para, por ejemplo, dormir esas tan necesarias 8 horas diarias (que no se suelen cumplir) o comer tranquilamente y sin prisas haciéndole un favor a nuestro acelerado estómago.

Visión

En conclusión, la vuelta no debe suponer un tostón. La rutina puede ser buena si se hace correctamente. Igual que pasa con los niños, a los cuales les beneficia la estructura de horarios, cumpliendo tiempos de comida, sueño, juego o estudio de manera equitativa y correcta.

En un mundo lleno de prisas, estrés y obligaciones, muchas veces, sin darnos cuenta dejamos de lado nuestros deseos y necesidades. Esto crea, en muchas ocasiones, que la rutina cree desasosiego. Por ello es importante la organización para, dentro de nuestras obligaciones, poder dedicarnos tiempo:

  • Tiempo para nosotros mismos.
  • Tiempo para cuidarnos y cuidar.
  • Para hacer cosas que nos gustan.
  • Para disfrutar de familia y amigos.
  • Planificar nuevos objetivos y cambios.
  • Disfrutar de las pequeñas cosas.
  • Relajarnos y desconectar.

Está claro que todo esto puede parecer un clásico e incluso una teoría repetitiva…

Pero, tras mas de un año de restricciones, confinamientos y demás, tal vez muchos de nosotros nos hemos dado cuenta de la importancia de “VIVIR”

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